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Las Rias Baixas y el Valle del Salnés
El orígen de la tradición vinícola de esta zona es muy antiguo y según cuenta la leyenda, las vides albariñas fueron traídas a nuestro valle en el siglo XII desde el Rhin por los monjes de Cluny desde el centro de Europa y que desembarcaron en un lugar de la Ría de Arosa llamado Mar de Frades. De ahí que el albariño tenga rasgos parecidos a la variedad alemana Riesling. En la actualidad esta teoría se considera una mera leyenda, ya que se ha demostrado que el albariño es una variedad autóctona propia de Galicia.
A un clima eminentemente atlántico con lluvias abundantes durante prácticamente todo el año, hemos de añadir el microclima de las Rias Baixas. Estas rías son un fenómeno geográfico y climático producido por esos brazos de mar que se adentran en la tierra los cuales suavizan las temperaturas y traen consigo el régimen de mareas. En verano y debido a su temperatura, estas aguas no forman nubes, lo que ayuda significativamente a la madurez del albariño que se encuentra plantado en su zona de influencia.
El valle del Salnés, una de las cuatro subzonas de la Denominación de Orígen Rias Baixas, es la más antigua y la de mayor producción. Los viñedos son por lo general parcelas pequeñas plantadas en laderas lo que favorece una mayor insolación y adecuada aireación. Los suelos en este valle son muy poco profundos y pobres en su composición, de textura arenosa procedente de la desfragmentación del granito, muy presente en estas tierras. El perfecto drenaje de sus suelos está por tanto muy bien preparado para afrontar las abundantes lluvias.
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