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El MAR EN NUESTRAS PANTALLAS Y UN VINO DE MAR DE FRADES EN LA COPA.
Mar de Frades
Mar de Frades

El MAR EN NUESTRAS PANTALLAS Y UN VINO DE MAR DE FRADES EN LA COPA.

Muchos estamos con añoranza de mar. El relax que produce observar el gran azul y escuchar el sonido de las olas yendo y viniendo está lejos a pesar de que ya estamos avanzando en la desescalada. A muchos nos gusta ver como llegan las olas bañadas de espuma a la arena y también cuando por el contrario se estrellan bruscamente en las rocas de un acantilado. Seguro que también nuestros antepasados debieron pasar horas absortos mirando al mar, pues siempre ha procurado un espectáculo para el hombre.


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A falta de ventana costera en casa, muchos nos conformaremos con ver el mar en nuestras pantallas y abriendo una botella de Mar de Frades bien fresquita para disfrutar de una copa durante una tarde de relax. Películas y series tienen en esta masa acuática uno de sus personajes y daremoscuenta de varias de ellas en las siguientes líneas. Apaguen los móviles. Comienza la emisión:
El mar en la pantalla y el vino en la copa
Títulos del cine clásico como “Moby Dick” (1956) o “Veinte mil leguas de viaje submarino” (1955) presentan luchas desiguales del hombre en un medio hostil: el mar.

El mar prepara auténticas pruebas para los humanos que se atreven a surcar sus aguas: desde el enorme pez que quería pescar el protagonista del clásico “El Viejo y el Mar” (1958) a toda una serie de situaciones límite, como el encontrarse a la deriva o rodeado de tiburones, que conforman los argumentos de cientos de películas que exploran el mundo de los naufragios. Clásicos como “El Mar no perdona” (1957) o más modernos como “Los Desaparecidos” (2012), por no mencionar la famosa “Naufrago” (2000) que protagonizó Tom Hanks.

El Pacífico es un personaje mudo en “Big Little Lies”, una serie actual que cuenta con un buen elenco de actrices de Hollywood. Casi todas ellas, o más bien los personajes que ellas interpretan miran al Océano frecuentemente, envueltas en suspensamientos, buscando relax. El Pacífico les devuelve belleza y brumas constantes, premonitorias.

En este momento en el que se han hecho cotidianos argumentos que anteriormente eran de ciencia ficción, parece que nuestra cabeza está dispuesta a creerse cualquier distopía del cine, también las que tienen el mar como protagonista. Tiene su legión de detractores, pero tenemos que mencionar la superproducción “Waterworld”(1995)que nos presenta un escenario post apocalíptico en el que los mares son los protagonistas y lo que se añora precisamente es la tierra firme.

Si somos de cine de autor, existen pequeñas maravillas como “Life acuatic” (2004) de Wes Anderson o “La Vida de Pi” (2012) dirigida por Ang Lee. También dentro de la misma temática marina Luc Besson estrenó en 1988 la película llamada “El Gran azul” en la que se presentaba la historia de un hombre con una capacidad sobrenatural para el buceo. Azul del mar, como azules son las botellas de Mar de Frades. ¿Queda vino en la copa? ¡Sírvete y seguimos!

Hay mucho que narrar sobre los mares. Algunos de los documentales sobre la vida marina son “El Mundo del Silencio” (1956) del mítico Jacques Cousteau y más recientemente el llamado “Océanos” (2009). Las maravillas del mar, la riqueza de sus fondos y las bellas criaturas que lo habitan quedan retratados en estas películas divulgativas.

Suspense en el mar

Por supuesto, dos de los films más conocidos por el gran público, Tiburón (1975) y Titanic (1997), también suceden en el mar. Furiosas tormentas como la que aparece en “La hora decisiva” (2016), olas gigantes como la de “Lo imposible” (2012) hacen del mar un poderoso actor que sacude con fiereza la existencia humana. Las profundidades marinas son escenarios perfectos para películas de terror. La oscuridad, la claustrofobia y la falta de oxígeno participan también como villanos. Algunas producciones recientes en este sentido son “Underwater” (2019) protagonizada por Kristen Stewart. Un grupo de investigadores procuran salvarse tras quedar destruida por un terremoto su base de investigación situada en una fosa marina.

En “Open Water” (2003) la inmensidad del Océano se vuelve claustrofóbica para una pareja de buceadores, que son abandonados por error por la embarcación que los transportaba. Tras su inmersión descubren que están solos en mar abierto. Pronto aparecen tiburones. Lo más increíble de este argumento es que está basado en hechos reales.

Y ahora dinos, ¿qué película has elegido para disfrutar tu copa de Mar de Frades de
hoy?