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MAR DE FRADES CONQUISTA SAN SEBASTIÁN DURANTE SU FESTIVAL DE CINE
Mar de Frades
Mar de Frades

MAR DE FRADES CONQUISTA SAN SEBASTIÁN DURANTE SU FESTIVAL DE CINE

El albariño D.O. Rías Baixas tiñe de azul la Perla del Cantábrico, en el marco de su glorioso Festival de Cine. Una ruta gastronómica para periodistas e influencers y el patrocinio de la fiesta posterior a la gala inaugural, en el Museo de San Telmo, fueron las principales propuestas de nuestra bodega.

Donosti. Avanza la medianoche del sábado 22 de septiembre, después de la gala que inaugura la 66º edición del Festival de Cine de San Sebastián. Los primeros invitados y rostros populares relacionados con la gran pantalla empiezan a desfilar por la alfombra azul pantone Mar de Frades, que da acceso al interior del Museo San Telmo. Una neblina también azul abriga la fachada de este antiguo convento, mezcla de los estilos gótico y renacentista. Su interior es fantasía pura. Mar de Frades despliega sus encantos con un único objetivo: la conquista inmediata de todos los invitados a esta gran fiesta. A través del contraste de luces crea una atmósfera intimista, su majestuosa barra en el centro del claustro une a vips como Ricardo Darín y su hijo Chino, Juan Antonio Bayona o Úrsula Corberó. La música en directo invita a brindar con rebeldía. El toque salino tan característico del albariño Mar de Frades, refresca el paladar de los cinéfilos asistentes.

Fiesta azul

Este es el hecho que ejemplifica las declaraciones de José Luis Rebordinos, director del festival: Esta es la edición más glamurosa de los últimos años, que devuelve a San Sebastián el ambiente cosmopolita y el esplendor de antaño.

El inconquistable carácter de Mar de Frades no podía dejar de estar presente en esta edición. Nuestros embajadores Daqui Gómez y Mavi Sales, @daquidivino (16,6 K) y @mavitrapos (25,3 K) en Instagram reafirman el espíritu innovador y contemporáneo de la bodega. Su actitud, como la de este vino, invita a disfrutar de la vida y compartirla de una forma exclusiva. Juntos no dudan en disfrutar, y bailar mucho, con un par de copas de Mar de Frades. Un albariño fresco, complejo y con recuerdos marinos.

Mar de Frades
@mavitrapos y @daquidivino durante la Ruta Inconquistable. Museo San Telmo

Esta fiesta, que se alargó hasta casi las cuatro de la madrugada, fue el cúlmen de una ruta gastronómica, con la que  mimamos todos nuestros sentidos más allá del gusto. San Sebastián no sólo es una ciudad ‘inconquistable’ gastronómicamente hablando.

Ruta inconquistable

Desde las siete de la tarde y hasta casi la media noche recorremos el corazón de San Sebastián, la parte vieja y el barrio de Gros en busca de tesoros arquitectónicos y exquisitos bocados. Descubrimos la playa de La Concha, icono de la ciudad y su barandilla belle epoque, nuestra guía durante casi 2 kilómetros, y seguimos caminando porque hay que hacer hambre. Atravesamos la Plaza del Buen Pastor con su altísima catedral neogótica para llegar al puente de María Cristina, famoso por sus farolas que recuerdan a las del puente Alejandro III, en París. Por último, la Plaza de la Constitución es el epicentro de la Ciudad Vieja. Los balcones de esta antigua plaza porticada, presidida por el ayuntamiento, todavía conservan la numeración de la antigua gradería de la plaza de toros que fue en el pasado.

Es hora de disfrutar de unos microplaceres denominados pintxos, alma de la cocina y del modo de vida donostiarra. Joyas foodie para maridar con Mar de Frades.

En Restaurante Tracamundana (Etxandie Kalea, 4) acompañamos el albariño Mar de Frades con una roca de bacalao adornada, por cierto, con purpurina comestible. Bocado de contrastes en cuanto a colores -el negro de su exterior contrasta con su impoluto blanco interior- y texturas -crujiente por fuera y muy tierno por dentro-. La presentación en este local recién inaugurado es de película.

En la mítica Bodega Donostiarra (Peña y Goñi Kalea, 13) maridamos Mar de Frades con delicia de patata y bonito, especialidad de la casa, y langostino a la brasa. Allí, además, nos enseñan a degustar la popular Gilda, una banderilla picante de guindilla, anchoa y aceituna, que rinde homenaje a Rita Hayworth en su cinta más emblemática.

En Txalupa (Fermín Calbetón Kalea, 3) nos tienen reservado su speakeasy al que accedemos con contraseña secreta para degustar sus mejillones al vapor con salsa de mantequilla de estragón, producto marino que regado con Mar de Frades es capaz de acariciar a los paladares más exigentes.

Gandarias (31 de Agosto Kalea, 23) es la típica taberna vasca con barra infinita donde elegir sólo un pintxo es tarea imposible para almas indecisas. Nos decantamos por el mix de foie y salsa de frutos rojos sobre rebanada de pan, que combinamos con Finca Valiñas. Vino estrella de la Bodega Mar de Frades por su elegancia y sofisticación. Sus uvas proceden del viñedo Finca Valiñas, ubicado frente a la Ría de Arousa, en Pontevedra.

Mar de Frades
Pintxos maridados con Mar de Frades.

Este ha sido el plan inconquistable en San Sebastián, un ciudad a veces gris, que Mar de Frades ha sido capaz de conquistar y pintar más que nunca de color azul.