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¿Qué vinos van bien con mariscos?
Mar de Frades
Mar de Frades

¿Qué vinos van bien con mariscos?

Claves para lograr el maridaje perfecto de vino para marisco

Encontrar la forma de maridar vinos, ya sea con primeros platos, con carnes, con dulces o, incluso, de vinos para beber con marisco, es una de las tareas más complicadas y a la vez que divertidas del mundo de la gastronomía. Maridar no es otra cosa que el proceso de entrelazar un alimento con un tipo de vino determinado con el objetivo de dar lugar a una armonía de sabores que se complementen en el plato y en el paladar.

La clave para lograr un buen maridaje es encontrar el balance perfecto entre el vino y el plato de manera que ninguno de los dos reste protagonismo al otro. Es decir, que el vino no enmascare el sabor del plato y viceversa. Cuando se busca un vino para marisco, habitualmente se piensa en los blancos, pero no siempre es así. Esto depende, sobre todo, de con qué se vaya a comer, pero también de cómo esté hecho el marisco o la forma de introducirlo en el plato.

Vinos blancos para marisco

A la hora de buscar un vino para este fin, en general, debe cumplir tres características muy concretas: es necesario que esté muy frío, que sea muy mineral y tenga una buena acidez. Para no equivocarse, en este comienzo de maridaje, es preferible comenzar a probar con vinos blancos o con los blancs de noirs, los vinos que se elaboran a partir de variedades tintas o con coupage, una forma de ensamblaje que da como resultado vinos blancos.

Cuando se busca un vino blanco para acompañar a mariscos, lo primero que hay que tener en cuenta es el tipo de marisco que se va a tomar. Si hablamos de producto gallego o del Cantábrico, hay una elección que nunca falla: los albariños como nuestro inconquistable Mar de Frades Albariño Atlántico con Denominación de Origen de las Rías Baixas, como el vino blanco Godello. Son, por excelencia, los perfectos vinos para marisco por tener un aroma característico, un sabor más intenso -con un ácido muy concreto perteneciente a la zona en la que se encuentra- y una influencia Atlántica que se percibe en boca. En este caso, la opción más clara es la combinación de productos de la región.

 

Otras combinaciones de vinos y marisco

Con productos concretos, como es el caso de mejillones, centollos, bogavantes, langosta, langostinos y gambas, la búsqueda de vino se puede ampliar a hasta las variedades de blancos crianza, por ser vinos secos a la vez que ligeros y frescos.

En cambio, los espumosos, cavas y champanes maridan a la perfección con ostras, almejas y berberechos. Una buena elección es Brut Nature de Mar de Frades. Esto es así por la mezcla que suponen las burbujas con la textura sedosa y fresca de estos productos, ya sea crudos o hechos al vapor.

Cuando se come el marisco en un guiso, hecho a la cazuela o incluido en una paella o arroz caldoso, hay que tener muy en cuenta el potencial del sabor en su conjunto. Un plato de verdinas con almejas o un arroz con bogavante, puede casar con un buen vino rosado con el objetivo de lograr el contraste de sabores ideal entre la potencia del guiso y la acidez y el aroma de la bebida.

Aunque la variedad de vinos para marisco es amplísima, la mejor forma de encontrar un vino blanco perfecto para maridar es ir probando diferentes tipos poco a poco y jugar con el paladar hasta encontrar la mezcla que más te guste.