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ROCAS DE GRANITO, SUJECIÓN DE LA VIÑA EN PÉRGOLA Y ESCULTURAS
Mar de Frades
Mar de Frades

ROCAS DE GRANITO, SUJECIÓN DE LA VIÑA EN PÉRGOLA Y ESCULTURAS

Sí, esculturas, pero no nos dejemos llevar por la aparente incoherencia del título. Todo ello tiene mucho que ver. El granito, el mismo material que se encuentra bajo las capas de tierra de nuestra Finca Valiñas y que a veces aflora entre el viñedo, fue utilizado para fabricar los pilares que soportan las cepas en el sistema de conducción en alto llamado “de pérgola”. El granito de Finca Valiñas es muy rico en cuarzo.

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La humedad propia de nuestra Galicia es muy beneficiosa para nuestras viñas, pero deben procurarse ciertos manejos, como el de separar del suelo las partes aéreas del viñedo para que nunca se llegue a un exceso de humedad. Así evitamos de un modo natural enfermedades fúngicas.

Esculturas de la tierra

Esta bella roca ígnea formada por la aglomeración de distintos compuestos como el cuarzo que ya hemos mencionado, el feldespato y la mica, es una de las mas comunes en la faz de la tierra. Es especialmente dura y por ello invita al escultor a optar por las formas redondeadas, evitando las aristas que resultan impracticables debido a su naturaleza. A cambio, las estatuas y construcciones realizadas con este material adquieren una durabilidad extraordinaria.

Fresado y pulido, el granito adquiere un bello acabado suave. El contraste ente la piedra en bruto y el pulido, son una de las bazas con las que cuentan los escultores para dar vida a obras con este material.

La piedra natural es al fin y al cabo un préstamo de la naturaleza, el hombre puede modificarla, pero irremediablemente volverá a ella. En la creación escultórica conviven muchas teorías creativas. Pero a nosotros siempre nos ha llamado la atención la que se le atribuye a Miguel Ángel refiriéndose a su David, una de las obras cumbres de la escultura: “El David, la escultura ya estaba en el bloque, yo sólo he tenido que quitar todo el mármol que sobraba” 

El granito de la Antigüedad

Con granito se esculpieron los famosos Toros de Guisando en el s.III a. C. en Ávila. Prueba de la durabilidad de este material es su permanencia en el tiempo durante tantos siglos. Antiquísimo también es un busto de Horus recién descubierto en las inmediaciones del templo de Amentohep III a orillas del Nilo (Egipto). Esculpido en granito negro, la estatua de este dios mitad halcón y mitad humano que la mitología recoge como hijo de Isis y Osiris, ha permanecido bastante bien conservado durante todos estos siglos enterrado junto al Nilo. 

Un parque escultórico en Noruega 

Todo un parque de esculturas al aire libre creadas por Vigeland (1869-1943) en Oslo muestra gran parte de su obra. Muchas de ellas talladas en granito. En total son más de doscientas estatuas dotadas de vivas expresiones, alguna de ellas muy conocida, como la del niño enrabietado, llamada “Sinnataggen” (realizada en bronce).

Sin embargo, una de las obras más destacables por su monumentalidad es el “Monolito”, un conjunto de figuras moldeadas en un único bloque de granito de más de 17 metros de altura.

Grandes escultores españoles contemporáneos

El artista vasco Eduardo Chillida (1924-2002) utilizó en numerosas obras el granito. Concretamente el granito rosa de O Porriño (Galicia) era uno de sus preferidos. Un ejemplo es la gran obra Song of Strength que se expone al aire libre en el Museo de Bellas Artes de Houston (EE.UU.). En la última edición de la feria Arco de Madrid se expuso la obra “Lo profundo es el aire” realizada en un sólido bloque de granito rosa. El nombre de esta obra está tomado de un poema de Jorge Guillén, amigo del escultor vasco.

El granito negro es también la base de una de las obras más conocidas de Jaume Plensa (1955) la “Fuente Crown” de Chicago (EE. UU.). Sobre una superficie de este material se alzan dos torres de cristal que funcionan como pantalla de proyección de caras de personas anónimas. Cada cierto tiempo, un chorro de agua parece salir de sus labios. El efecto espejo del agua sobre el granito pulido es uno de los grandes atractivos de esta original instalación.

“Anton” es el nombre de una de las obras del escultor gallego Francisco Leiro (1957). Representa una figura humana realizada en madera de castaño cargando una pesada piedra de granito negro sobre sus espaldas. Con ella, volvemos a Galicia y al granito del inicio, el mismo que encontramos en nuestra Finca Valiñas.